Thursday, February 24, 2005

Cansada de quejarme, cansada de ti

Pero no hago nada por dejar de quejarme conmigo misma. Estoy enojada, rabiosa, porque siempre me tropiezo y vuelvo a caer y me levanto ajada, maltratada y maltrecha y me prometo fijarme antes de dar un paso y mantener los ojos abiertos y la boca callada. Pero no, me seduce la tentación, no de amarte, sino de estar en contacto con algún ser humano, de hablar con alguien, de contar lo que se me ocurre, de compartir lo que hago, de ayudarte, de sentir algo... Y lo único que me pasa es que entretengo tanto en tantos sueños que no me doy cuenta y tropiezo de nuevo... y tú estás ahí mirándome, sin hacer nada, viéndome tirada en el piso, levantarme con trabajo y te das cuenta que estoy herida pero no quieres ver, te volteas y me acusas de caerme a propósito en ese infinito de deseos de empatía, de cariño, de compartir lo que llena mi cuerpo, no el cuerpo sino el contenido intangible que me enferma por tenerlo oculto, podrido...
Y no acierto a nada, últimamente menos. No es tu culpa, es mia por permitirlo, por dejarme arrastrar por la marejada que no concluye, que me arrastra y me dejo llevar, ahogada de tantas palabras atoradas.
Ya no quiero que me duela nada, no quiero molestar, no quiero quejarme, no quiero ... pero quiero decir lo que siento y decir que merezco respeto, que soy vulnerable que no soy de hierro, que tengo un alma y la quiero abrazada... y solo me encuentro desdén que me desvela, que me atrapa y me desgarra... y yo no me suelto, pareciera que estoy atada al destierro que me has impuesto... y en el que yo voluntariamente permanezco.
Esto cada vez más debe parecerse al infierno... qué es esto...

empatía.
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Saturday, February 19, 2005

Compás de dudas

Después de haber escrito De sangre me fui a dormir, aunque me costó mucho trabajo lograrlo, tenía mucho frío, un frío interior que me es difícil describir. Trataba de olvidar las imágenes traídas del pasado, volverlas a esconder, olvidarlas desde mi superficie conciente.
Pasó largo rato hasta que concilié el sueño y desperté muy temprano con un amargo sabor de boca, como si hubiera corrido una noche de alcohol y desvelo. Y de nuevo el recuerdo en mi realidad.
Ahora sé, después de una sesión de análisis, donde tras narrar mis sueños, que trato de esconder algo obviamente visible, un dolor que mucho tiempo fue acallado y descartado, pero que no se ha difuminado. Además las dudas atenazan mi mente. Quisiera preguntar a quien hubiera estado ahí, qué fue lo que alcanzo a ver que mi ceguera parcial impidió que notara. No tengo valor de interrogar a los personajes primarios ni secundarios pero me siento ante una barranca parada de puntitas, tal y como he venido caminando todos estos años para no hacer daño a nadie con mis preguntas, sin embargo he causado daño con mi mal humor y amargura, porque de alguna manera se manifiesta lo que creí bien guardado.
Afectados fueron muchos campos de mi integridad como lo es la indefinición de intimidad, de sexualidad, de identidad. Detenidos desde antes de haber sido testigo de sus confesiones incompletas.
Desde aquel momento la familia entera quiso difuminar todo, hacer como si no hubiera pasado nada. Mi madre, cada vez que nos veíamos insistió en que otorgara perdón a ella, a mi hermana; y lo hice, no por convicción o tal vez sí, para no cargar con culpas acerca de lo sucedido porque mi madre aducía que era culpa mia por el hombre que elegí como pareja. Así que me cambié de casa, jugué a poner todo en orden como no lo había hecho nunca y proseguía inmersa en mi trabajo que era lo único en donde yo era yo, Marejadas.
Y así fue como voluntariamente me callé la boca...

Wednesday, February 16, 2005

Aprender viviendo

Después de darme varios trancazos, ponerme para ser atropellada, caerme en un pozo sin fondo, hoy me doy cuenta que ya voy aprendiendo. Tal vez un mucho tarde, tal vez no lo suficiente como para seguir en el pozo, asida por tan solo una mano que está cansada de tanto soportar mi peso.
La tarea ha sido complicada. Aprendí viviendo. Con infinitos errores, aciertos y mucha desesperanza.
Hoy estoy aquí escribiendo después de andar por la ciudad todo el día y con la mente plagada de pensamientos que intenté guardar para esta hora, para plasmarlos en este espacio infinito, pero ya no los recuerdo, los guardé, como he hecho con tantas cosas que solo han servido para ocupar espacio.
Mañana volveré y posiblemente me atreva a sacarlos.