Thursday, August 04, 2005

Mi cuento

Todos los días, cuanto cosa pasa por mi mente me invita a escribir, a hacer un cuento, a desparramar en palabras todo lo que cada acontecimiento me causa. Encuentro sin buscar analogías, coincidencias, buenas conjunciones de palabras y se quedan ahí, atascadas en mi mente... en un proyecto instantáneo que se convierte en largo plazo sin intermediación alguna.
Las engañosas nimiedades que de momento me caen como una luz creativa, rápidamente se convierten en introversiones, en estudios analíticos de mi conducta y pensamiento. Pasan de ser la idea primigenia para un texto en la cuerda desencadenante de mi propio cuento, el que yo he ido creando desde el alumbramiento de mi conciencia. Y entonces pasan de ser la delicia del juego de dos o tres palabras a ser el demonio que me carcome durante el día y que me obliga a soñar de noche. Y al otro día, lo mismo, despierto y las palabras me llenan el espacio hasta que caigo en cuenta de nuevo de su participación en ese absurdo cuento.

Tuesday, May 03, 2005

Orificios (Un simulacro de cuento)

Mire señor le voy a decir qué es lo que pasa. Estoy ahí porque quiero, nadie me ha forzado a nada. Con el vacío emocional que vago cada día, con los orificios en el cráneo, con la sangre fluyendo a borbotones, y el dolor enquistado en cada célula. El día transcurre lento mientras yo sigo soñando que en cuanto lo vea, descubriré en sus ojos eso que he estado esperando incesantemente, pero no llega, no existe, yo lo he idealizado, he creído que ahí en su interior hay algo para mí. Y solo hay la nada, para mí la nada. Le pido disculpas de antemano por haber irrumpido en su vida sin ser invitada.
Han pasado días inmensos que han construido años de frío mármol sobre mi alma, esa lápida que yo misma he aceptado cargar sobre mis sentimientos más profundos e intensos. A usted lo veo a diario pero no logro tocarlo, no logro llegar a ese lugar donde se albergan, si es que existen, sus emociones. Lo que pasa es que mire usted, yo lo he visto ser intenso, lo que no entiendo es porqué conmigo no quiere serlo. Supe alguna vez de ciertos amores que sostuvo, vi en sus ojos un brillo que yo, desde entonces, he querido causar en usted y por eso es que yo insisto.
En esta circunstancia no hay culpables, no hay delitos, no hay sino la búsqueda en el lugar equivocado. Lamento mucho turbar esa paz que usted ha logrado encontrar en sus inversiones económicas con mis tonterías sensibleras. Debo admitir que mi necedad ha causado serios conflictos en la seriedad y austeridad de sus emociones, ya que lo distraigo de lo que para usted es importante. Sin embargo, como un virus la euforia por querer encontrar amor me ataca y, usted, sin quererlo, ha sido el blanco de mis amoríos y sueños, la ilusión de mi erotismo inacabado, bueno qué digo inacabado, si ni siquiera lo he probado. Usted es el capricho por el que exhausta sigo viviendo y por el cual a diario le molesto.
Desconozco las razones por las que yo nací con deficiencias cerebrales para eso del pensamiento práctico y exhuberancias en esto de los sentimientos. Reconozco que estos desequilibrios le han causado a usted serias complicaciones, ya que lo molesto exageradamente por tener un rato de pasión, por lo menos una vez cada diez años (hecho que no he logrado).
Y hoy, es uno de esos días raros en los que despierto sin la venda en los ojos, y me doy cuenta que los orificios sangrantes yo puedo sanarlos, el dolor yo puedo evitarlo, el vacío emocional yo puedo llenarlo. Es sólo cuestión de desprenderme de este capricho de mi alma e irme a buscar en el mundo otro loco como yo. Ahora lo único que pido es tener esa fuerza para hacerlo y no caer nuevamente en el juego que, creo que a usted le gusta, donde usted simula que todo está bien, y yo me ilusiono de nuevo, y sueño otra vez. Le cuento, que cuando pasa yo miro estrellas en el cielo y abrirse el horizonte como un infinito océano; pero cuando usted decide que se acaba el juego, yo vuelvo a abrirme los orificios y los hago sangrar hasta desfallecer. En mi lucha por la supervivencia es que lo molesto, lo incomodo, lo hago sufrir por mis exageradas pretensiones.
Yo hoy le pido a usted que me ayude a sanar las heridas crónicas no jugando de nuevo a que “aquí no pasó nada”. Piénselo, se evitará mis interminables monólogos donde le suplico y hasta le exijo lo que usted no puede dar. Esta vez sólo le ruego un poco de piedad y misericordia, que no es lo que yo deseaba, pero que a fin de terminar con mis ataques despiadados es necesario apelar a esos degradantes sentimientos para quien los recibe y altruistas para quien los dona.
A fin de no volver a equivocarme, en mi absurda mentalidad enamorada se me ocurre poner un final al juego, con una señal apropiada. Esta noche, cuando lo vea, tendré abiertos los orificios, sangrantes como siempre, y si usted los besa, sabré que me ama, cauterizará mis heridas y renaceré. Pero si usted, llega y, como suele ocurrir, me ignora, haré fluir el rojo líquido hasta desangrarme totalmente y rellenaré de odio los orificios, con esos ojos lo miraré siempre... ya nunca le volveré a molestar... porque mi boca la sellaré con la indiferencia que usted me proporcione. ¿Estamos?



Saturday, April 16, 2005

Así que tú quieres y yo quiero...

Así que tú quieres y yo quiero, los dos queremos, la incógnita es saber qué es lo que queremos.
Hemos vivido juntos muy largo rato, tanto que hubiera sido posible construir una torre que llegara a las estrellas, já, sin embargo, nos hemos quedado estancados en los cimientos, no hay culpables desde mi punto de vista, simplemente hay divergencias. Los anhelos cambiantes de cada uno, indefinidos los míos, los tuyos no sé ni podría averiguarlo, lo que puedo hacer es suponerlos y entonces me extasío en inventarlos, tratando de hacerlos acordes a los míos, de tal manera que se complementen, que le den a mi ignorancia la sensación de saciedad y por ende de conocimiento pleno.
Aunque ese conocimiento no reduce el sentimiento de insatisfacción y malestar integral, heridas sangrantes, sí que me hace ocupar el pensamiento en mil maneras de recomponer, en mi imaginario, lo que no existe.
Casi parece que lo acabo de descubrir, tú queriendo estar conmigo y también deseando estar en otros lugares, con otras gentes, haciendo otras cosas, y yo disfrutando contigo y pensando en otras cosas que parecían más urgentes para sobrevivir, buscando hitos entre papeles y teléfonos, números y fórmulas interminables tratando de que salieran los balances que no lograba en mi vida emocional. Y así se diluyeron los sueños primigenios de nuestro encuentro.
Cómo reconstruir si lo que tenemos no logra siquiera ser un muro, sino solo ladrillos pegados al azar, el trabajo tendría que ser más arduo y no creo que nos quede fuerza después de tanto esfuerzo invertido en tratar de estar y no estar, de amar y desamar, de lograr y perder.

Thursday, February 24, 2005

Cansada de quejarme, cansada de ti

Pero no hago nada por dejar de quejarme conmigo misma. Estoy enojada, rabiosa, porque siempre me tropiezo y vuelvo a caer y me levanto ajada, maltratada y maltrecha y me prometo fijarme antes de dar un paso y mantener los ojos abiertos y la boca callada. Pero no, me seduce la tentación, no de amarte, sino de estar en contacto con algún ser humano, de hablar con alguien, de contar lo que se me ocurre, de compartir lo que hago, de ayudarte, de sentir algo... Y lo único que me pasa es que entretengo tanto en tantos sueños que no me doy cuenta y tropiezo de nuevo... y tú estás ahí mirándome, sin hacer nada, viéndome tirada en el piso, levantarme con trabajo y te das cuenta que estoy herida pero no quieres ver, te volteas y me acusas de caerme a propósito en ese infinito de deseos de empatía, de cariño, de compartir lo que llena mi cuerpo, no el cuerpo sino el contenido intangible que me enferma por tenerlo oculto, podrido...
Y no acierto a nada, últimamente menos. No es tu culpa, es mia por permitirlo, por dejarme arrastrar por la marejada que no concluye, que me arrastra y me dejo llevar, ahogada de tantas palabras atoradas.
Ya no quiero que me duela nada, no quiero molestar, no quiero quejarme, no quiero ... pero quiero decir lo que siento y decir que merezco respeto, que soy vulnerable que no soy de hierro, que tengo un alma y la quiero abrazada... y solo me encuentro desdén que me desvela, que me atrapa y me desgarra... y yo no me suelto, pareciera que estoy atada al destierro que me has impuesto... y en el que yo voluntariamente permanezco.
Esto cada vez más debe parecerse al infierno... qué es esto...

empatía.
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Saturday, February 19, 2005

Compás de dudas

Después de haber escrito De sangre me fui a dormir, aunque me costó mucho trabajo lograrlo, tenía mucho frío, un frío interior que me es difícil describir. Trataba de olvidar las imágenes traídas del pasado, volverlas a esconder, olvidarlas desde mi superficie conciente.
Pasó largo rato hasta que concilié el sueño y desperté muy temprano con un amargo sabor de boca, como si hubiera corrido una noche de alcohol y desvelo. Y de nuevo el recuerdo en mi realidad.
Ahora sé, después de una sesión de análisis, donde tras narrar mis sueños, que trato de esconder algo obviamente visible, un dolor que mucho tiempo fue acallado y descartado, pero que no se ha difuminado. Además las dudas atenazan mi mente. Quisiera preguntar a quien hubiera estado ahí, qué fue lo que alcanzo a ver que mi ceguera parcial impidió que notara. No tengo valor de interrogar a los personajes primarios ni secundarios pero me siento ante una barranca parada de puntitas, tal y como he venido caminando todos estos años para no hacer daño a nadie con mis preguntas, sin embargo he causado daño con mi mal humor y amargura, porque de alguna manera se manifiesta lo que creí bien guardado.
Afectados fueron muchos campos de mi integridad como lo es la indefinición de intimidad, de sexualidad, de identidad. Detenidos desde antes de haber sido testigo de sus confesiones incompletas.
Desde aquel momento la familia entera quiso difuminar todo, hacer como si no hubiera pasado nada. Mi madre, cada vez que nos veíamos insistió en que otorgara perdón a ella, a mi hermana; y lo hice, no por convicción o tal vez sí, para no cargar con culpas acerca de lo sucedido porque mi madre aducía que era culpa mia por el hombre que elegí como pareja. Así que me cambié de casa, jugué a poner todo en orden como no lo había hecho nunca y proseguía inmersa en mi trabajo que era lo único en donde yo era yo, Marejadas.
Y así fue como voluntariamente me callé la boca...

Wednesday, February 16, 2005

Aprender viviendo

Después de darme varios trancazos, ponerme para ser atropellada, caerme en un pozo sin fondo, hoy me doy cuenta que ya voy aprendiendo. Tal vez un mucho tarde, tal vez no lo suficiente como para seguir en el pozo, asida por tan solo una mano que está cansada de tanto soportar mi peso.
La tarea ha sido complicada. Aprendí viviendo. Con infinitos errores, aciertos y mucha desesperanza.
Hoy estoy aquí escribiendo después de andar por la ciudad todo el día y con la mente plagada de pensamientos que intenté guardar para esta hora, para plasmarlos en este espacio infinito, pero ya no los recuerdo, los guardé, como he hecho con tantas cosas que solo han servido para ocupar espacio.
Mañana volveré y posiblemente me atreva a sacarlos.